Cuándo toca
- No se cabe, o está todo amontonado
- Entrar es incómodo o peligroso
- Hay humedad, filtraciones o no ventila
- El suelo y las paredes están deteriorados
- La instalación está a la vista, sin proteger
Reformar una piscina no es cambiarle el color. Se vacía, se mira lo que hay debajo y se arregla lo que hace que pierda agua o dé trabajo.
Hay piscinas que solo necesitan un revestimiento nuevo, y otras a las que hay que rehacerles el vaso, la instalación y el cuarto de máquinas. No se sabe hasta verla, y a veces no hasta vaciarla.
El mejor momento es de octubre a febrero: nadie la usa, los materiales curan mejor sin calor y llegas al verano con la piscina hecha.
Es donde están la bomba y el filtro, y casi siempre lo último que se mira. Un cuarto húmedo, sin ventilar o en el que no se cabe acorta la vida de los equipos, y hace que nadie quiera entrar a mantenerlos.
Depende de lo que se toque. Muchas veces se organiza para que esté parada lo mínimo.
No tiene por qué. Si la bomba y el filtro están bien, se quedan: lo que se arregla es el cuarto.
Sí. Es de lo que más se pide, y de lo que más se nota después.
Es lo habitual. Se adapta a como se trabaja hoy.
Pon las medidas y el acabado y te sale un rango de precio. Sin dejar ningún dato.
Nuestros trabajos
No son fotos de catálogo ni renders: son piscinas nuestras, en casas de aquí.








Vamos a verla y te decimos qué hay que tocar y qué se puede aprovechar.