Suele pasar que
- Cuesta entrar o salir del agua
- La escalera es incómoda o da miedo
- No hay donde agarrarse
- En casa hay personas mayores o con movilidad reducida
Una piscina a la que cuesta entrar se usa menos. Se puede adaptar, y casi nunca hace falta rehacerla.
Rampas y accesos adaptados para personas con movilidad reducida.
Un sitio donde agarrarse, en la escalera y en el borde.
Escalones anchos, bancos dentro del agua y zonas donde estar sentado.
Tratamiento antideslizante en escaleras y accesos.
Las necesidades cambian: llegan los niños, los padres se hacen mayores, o la escalerilla de siempre empieza a dar respeto.
Escalera de fácil acceso con pasamanos (ilustración)
Rampa de acceso con barandillas (ilustración)No. Muchas de estas mejoras se añaden a la piscina que ya tienes.
Sí, nueva o con años.
No tiene por qué. Se hace para que parezca que siempre estuvo ahí.
Ayuda. En comunidades y piscinas de uso público hay requisitos de seguridad y accesibilidad, y muchas de estas obras van justo a eso.
Vamos a verla y te decimos qué se puede añadir sin meterse en una obra grande.